Mueve el ratón y los brazos que llegan lo alcanzan mientras el resto se enrosca y se deja llevar; haz clic y la criatura nada hasta allí, con los brazos detrás.
Nadie anima un brazo. A cada uno se le dice dónde tiene que estar la punta, y FABRIK (cinemática inversa: una pasada desde la punta y otra desde la base en cada fotograma) calcula todas las articulaciones.
Todo es código del propio ejemplo; el motor dibuja unos 200 discos teñidos.